El tesoro del corazon


Cuando pensamos en el símbolo del amor por excelencia, lo primero que nos viene a la cabeza es el corazón. ¿Y por qué será así? Vamos a investigarlo un poco más...


El corazón  es el órgano principal del aparato circulatorio, que funciona como una auténtica bomba que impulsa la sangre para que se distribuya por todo el cuerpo y que, al igual que la respiración, nos permite mantenernos vivos. Lo primero que escuchamos en un feto es el latido potente de su corazón, y es lo último que se apaga en el momento de la muerte. Sabemos que es imprescindible cuidar la salud física de nuestro corazón, por ejemplo alimentándonos equilibradamente y haciendo deporte de forma adecuada, pero también sabías que el corazón...


¿... tiene un campo electromagnético 5000 más potente que el del cerebro y que se extiende alrededor de tu cuerpo entre 2-4 metros?

¿...tiene un sistema nervioso independiente del sistema nervioso central (es decir, tiene inteligencia propia) y que cambia en función de tu estado emocional?

¿... percibe la información antes que el cerebro y envía más información al cerebro de la que recibe?

¿... desarrolla cáncer de forma extremadamente rara?


El corazón y su importancia más allá de sus funciones biológicas se ha reconocido desde tiempos ancestrales en diversas culturas. Por ejemplo y sin ir más lejos, es conocido el símbolo de la figura del Sagrado Corazón de Jesús o del Corazón Alado de la cultura Sufí. En la cultura occidental relacionamos el corazón con los sentimientos, mientras que en las culturas orientales es la sede de la inteligencia y del corazón. Los antiguos egipcios representaban el corazón como un vaso, el cual se relaciona con el cáliz del santo Grial y con la figura de un triángulo invertido, que es la representación de un cáliz y símbolo del corazón. Los hindúes consideraban el corazón como la morada de Brahma (supremo creador del Universo) y en el islam se considera el Trono de Dios, como se considera en la biblia cristiana (Reino de Dios). Asimismo según las tradiciones budistas tántricas, yóguica e hinduistas, el cuarto chakra o Anahata se ubica en el corazón (para aprender más sobre el maravilloso simbolismo del corazón, puedes consultar “El diccionario de los símbolos” por Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, Ed. Herder 2000).


Todo ello parece indicar que vivir desde el corazón es más que una frase hecha, y que lo que se ha conocido y enseñado desde la antigüedad a través de diversas tradiciones espirituales se está empezando a contrastar científicamente ¡ahora! Y es que como se dice en la Biblia, "Donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón" (Mateo 6:21).


El corazón se asocia con la luz del espíritu y la conciencia de la presencia divina que mora en cada uno de nosotros, siendo intermediario entre el alma y el cuerpo, es decir, entre el espíritu y la materia. Por ello, aprender a conectar con el corazón y sus cualidades, mimándolo y descubriendo sus tesoros nos permite trascendernos y vivir con mayor bienestar y armonía.


¿Y por dónde puedes empezar?


Parece que la respuesta está, una vez más, en cultivar hábitos y cualidades que ya se describen en escritos milenarios, y que no por conocidos son menos importantes: cultivar las emociones y pensamientos positivos, la empatía y la amabilidad, el amor incondicional, la paciencia, la compasión y el perdón, entre otras cualidades del corazón.


En 1991 (¡hace más de 30 años!) se fundó el Instituto HeartMath, institución pionera en el descubrimiento y estudio científico del corazón y de su inteligencia, desarrollando herramientas que ayudan a las personas a conectar sus corazones y sus mentes para vivir una vida mejor. De hecho si te apasiona este tema tanto como a mi, te recomiendo que le eches un vistazo al libro de Doc Childre, Howard Martin, Deborah Rozman y Rollin McCraty, fundadores y alma máter del Instituto HeartMath, "La Inteligencia del Corazón" (Ed. Obelisco, 2017), donde se explican en profundidad tanto los mayores hallazgos que se han encontrado hasta la fecha en relación con el corazón, como diversas técnicas para conectar con él y establecer el estado que se conoce como Coherencia Cardíaca


El ritmo del corazón coordina todos los órganos del cuerpo para que funcionen correctamente. Si su ritmo es caótico (porqué nos sentimos estresados, ansiosos o frustrados, por ejemplo), nuestro organismo no se siente bien. En cambio, cuando el corazón palpita armónicamente, todos los órganos se sincronizan y experimentaremos mayor salud, equilibrio, serenidad y calma. A este último estado se le conoce como Coherencia Cardíaca, y nos permite disfrutar de una buena salud física, mental y espiritual. Lo bueno de la Coherencia Cardíaca es que la podemos entrenar, tal y como apuntan los estudios del Instituto HeartMath, con técnicas sencillas que sólo requieren de nuestra intención y práctica (de hecho si te interesa este tema tanto como a mi, te recomiendo que lleves a cabo el curso gratuito del Instituto HeartMath Institute llamado "The HeartMath Experience", que actualmente se encuentra disponible en modo gratuito CLICANDO AQUÍ. Aunque la página de registro se encuentre en lengua inglesa, el curso lo puedes disfrutar en Español subtitulado).


Puedes practicar la Coherencia Cardíaca de forma rápida en poco más de 3 minutos con estos sencillos pasos:

  1. Lleva la atención al corazón, con los ojos cerrados o abiertos. Siente como el corazón sonríe.
  2. Respira lenta y profundamente, sin levantar los hombros.
  3.  Continúa sonriendo levemente desde el corazón, y si te distraes, vuelve a centrarte en la respiración.
  4. Recuerda un evento que te genere una emoción positiva: gratitud, alegría, aprecio, plenitud, y respira profundamente mientras lo recuerdas.
  5. Siente como este bienestar, centrado en el corazón, se expande por todo tu ser.
  6. Toma una inspiración profunda, retén la respiración un momento, sonríe y exhala en un suspiro grande saliendo de esta pequeña pausa.


Cuando hayas terminado con esta respiración (la cual te habrá llevado a un estado de calma), te darás cuenta de qué vas a continuar tu día con más energía y con ganas de comerte el mundo😉. Además te sentirás conectado contigo mismo y con los demás a un nivel más profundo del que te podías imaginar. Y esto es así porqué has llegado a lo que se conoce como un estado de coherencia psicofisiológica, en el cual has alineado energéticamente tu corazón, mente y emociones, a través de un estado emocional positivo. En este punto te recomiendo visualizar el ameno taller "Coherencia Cardíaca, Mindfulness e Impacto en la Salud" del Dr. Juan José Lopera (médico y presidente de la Asociación Internacional de Sintergética) sobre este fascinante tema CLICANDO AQUÍ.


Lo realmente importante es, como todo, la práctica, la cual puedes llevar a cabo en cualquier momento y lugar. 


Ya para terminar, te comparto una última referencia para reflexionar, y es la fantástica película documental "Un latido universal", que puedes descubrir AQUÍ. El tema central de la película es la importancia del corazón en la vida cotidiana del ser humano, y recopila diversas entrevistas en las cuales participan personas que un buen día decidieron seguir a su corazón. Todo ello me recordó que realmente las únicas respuestas que buscamos siempre han estado allí, y que lo único que necesitamos es aprender a conectar con él y saber escuchar la sabiduría que tiene guardada para nosotros.


A por un 2021 en tus propios términos 💪

¿Quieres dar el siguiente paso en tu crecimiento personal y espiritual en una comunidad de almas que vibran como tú?

Leave a Comment: