Tu cuaderno mágico

Hoy te vengo a hablar de diarios, escritura y manifestación.

Seguimos creando nuestra realidad conscientemente gracias al placer de la escritura y de poner en palabra plasmada lo que queremos llevar a cabo. Desde que tengo uso de razón siempre he tenido un libro en la mano, me encanta leer y aprender de la sabiduría de los que nos han precedido. Si nos ponemos a pensar, leer es un medio realmente económico y sencillo para acceder a conocimientos que nos pueden cambiar la vida. Como decía Sir Francis Bacon, "El leer hace completo al hombre, el hablar lo hace expeditivo, el escribir lo hace exacto". Parejo al leer viene el escribir, y creo que una de las grandes bendiciones que nos ha dado la educación es poder hacerlo, ser capaz de plasmar con tus propias manos tus sentimientos y pensamientos en un trozo de papel, poderte comunicar con la poesía de las letras, sin duda uno de nuestros bienes más preciados.

Por ello desde hace años, además de llenar mi mochila de libros, los acompañan diversos cuadernos que escribo a mano gracias a los cuales he podido planificar y alcanzar mis metas, y comprobar su capacidad de sanación en mis propias carnes. ¿Quieres saber cuales y por qué?  Entonces sigue leyendo...

Para empezar, cada vez estamos dejando más de lado la escritura manual por el entorno digital, pero diversos estudios han demostrado que escribir a mano presenta muchísimos beneficios para nuestro cerebro, dado que se requiere del funcionamiento coordinado de distintas de sus áreas, con lo cual el ejercicio de la escritura manual impulsa la inteligencia y la creatividad por sí misma. 

Por otro lado escribir es terapéutico. No en vano muchos profesionales usan los diarios personales como herramientas para ayudar a la sanación emocional y física de sus pacientes.  Entre sus muchos beneficios se encuentran la valoración en su justa perspectiva de los problemas que nos ocupan (hecho que ayuda a su resolución), quitarnos el peso del estrés  y dormir mucho mejor. 

Además de lo que hemos visto, escribir a mano, y concretamente en un diario personal o cuaderno, nos ayuda a reflexionar y conocernos mejor. Y es que en un diario no hace falta que nos pongamos ninguna máscara y podemos permitirnos el auténtico lujo de ser nosotros mismos a solas delante de una hoja en blanco.

Puede que ahora mismo estés pensando que escribir no es lo tuyo y que te cuesta ponerte a ello. Y es que cuando desarrollamos un nuevo hábito hay una fase inicial que cuesta un poco (¿sabes aquello que dicen que un cohete necesita el 80% de su combustible para despegar y solo el 20% para llegar hasta dónde tenga que llegar?) hasta que arrancamos y lo adoptamos de forma automatizada. Para ello, te propongo que sigas los siguientes puntos para empezar tu relación escritora con buen pie:

  1. Adquiere o confecciona un cuaderno en el cual te guste escribir, que te inspire solo con verlo y que te llene de ganas de cogerlo, abrirlo y rellenarlo.
  2. Proponte escribir cada día solo durante 2 minutos, únicamente 2 minutos (si, lo has leído bien), hasta que hayas integrado bien el hábito de escribir y tengas ganas de más (doy las gracias a James Clear y su superlibro "Hábitos Atómicos" por este consejo que sin duda evita la más enquistada de las procrastinaciones).
  3. Al inicio, no te pongas ninguna meta al escribir, déjate fluir en función de lo que surja en el momento, por el placer de escribir. Sin expectativas. A ver qué sale.

Ahora que ya lo tienes, es momento de dar el siguiente paso 👣. Y es que además de fomentar nuestra inteligencia y creatividad, sanarnos a todos los niveles y permitirnos desarrollarnos interiormente, los cuadernos y la escritura son magníficas herramientas de manifestación. No sé si has escuchado nunca la frase de que "lo que no está escrito no existe" y no puedo estar más de acuerdo con ella, porque cuando escribimos sintetizamos nuestras ideas, las cuales ganan claridad. Uno de los mayores escollos de la manifestación es no tener claridad en lo que queremos, y si no sabemos qué queremos, dificilmente llegará a nosotros. Es como el famoso ejemplo del buffet libre universal: si vamos a un restaurante, no es lo mismo pedir un plato de verdura, que específicamente un plato de puré de calabacín y calabaza sazonado con cúrcuma y cardamomo aderezado con picatostes, ¿a que sí?  

Pues bien, tener un cuaderno en el cual escribamos a mano nuestras metas y objetivos, y visualicemos nuestros deseos (alineado con un buen mapa que te ayude a visualizar el proceso) es un factor clave para manifestarlos, porque:

  1. Nos hace ganar claridad sobre lo que queremos (y lo que no).
  2. Nos permite enfocar nuestra atención y energía (where attention goes energy flows, como dicen) en lo que deseamos manifestar.
  3. Podemos apuntar todas las ideas que tenemos para que no se escape ni olvide ninguna (por muy locas que sean).
  4. Analizamos nuestro progreso y reflexionamos sobre él, a medida que nuestros deseos, metas y objetivos se van cumpliendo con el paso del tiempo.

En este punto, puedes empezar por un cuaderno  o bien tener múltiples de ellos. Por ejemplo yo tengo diversos organizados por temas: un cuaderno que es mi planificador diario, otro dónde apunto mis objetivos y metas a 6 meses vista, otro para registrar lo que aprendo, otro específico para mis metas económicas y financieras y otro relacionado con la astrología y los ciclos lunares para medir su impacto en mi día a día. Puede que parezcan muchos pero nada más lejos de la realidad: cada día dedico 10 minutos por la mañana y 10 minutos a última hora para registrar mis avances y la información que pertoca a cada uno, y me ayudan a sentirme centrada en mis valores y a evaluar cómo ha ido la jornada. De hecho debo confesar que es un rato que disfruto muchísimo en el cual siento que estoy en íntima comunión conmigo misma 😍

Aquí puedes aplicar cualquier variación que se te ocurra, para que se adapte a tu autenticidad. Lo fundamental es que dediques atención diaria y amorosa a las cosas que sean importantes para tí para impregnarlas de la energía que cumple sueños. Y más allá de ello, que lo disfrutes con todo tu corazón, para que su fuerza magnética te ayude a abrir nuevas posibilidades.


Y ya me despido con otra frase célebre, esta vez de Stephen King...

En mi opinión, escribir es un acto secreto, tan secreto como soñar

En mi opinión, no le falta razón. ¿Que opinas tú 😉?


A por un 2021 en tus propios términos 💪

¿Quieres dar el siguiente paso en tu crecimiento personal y espiritual en una comunidad de almas que vibran como tú?

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