Hábitos poderosos

Cuando disponemos de todo nuestro tiempo para nosotros mismos (como en fin de semana o vacaciones), es muy común que relajemos nuestros hábitos diarios y demos espacio a nuevas vivencias. Esta relajación, a nivel mental, también nos permite abrirnos a nuevas ideas y oportunidades, y muchas veces cuando experimentamos la placer y la diversión es cuando nos damos cuenta que podemos ser mucho más creativos y productivos en todos los aspectos. ¿Te ha sucedido esto a ti también?


En estos casos es cuando me doy cuenta de cómo de necesario es dedicar tiempo a la desconexión y el descanso (y no solo en vacaciones) para equilibrar nuestra vida de forma consciente. Con ello nos mantenemos frescos y vitales y aportamos lo mejor de nosotros mismos al mundo. 


También me doy cuenta que en las vacaciones es cuando más me apetece hacer una revisión de mi año en curso, y sentir si estoy dónde quiero estar. Me siento especialmente motivada para empezar cosas nuevas, entre ellas nuevos hábitos que sé que enriqueceran mi vida cuando vuelva de la pausa.


Si eres como yo en este sentido, te recomiendo "El club de las 5 de la mañana", de Robin Sharma. Este libro es ideal si eres una persona mañanera como yo o tipo alondra, porqué explica cómo mejorar radicalmente tu vida levantándote a las 5 de la mañana y aplicando los hábitos del éxito durante ese momento y el resto del día, usando una historia novelada como hilo conductor. Pero si eres una persona más vespertina, ¡no deseches este libro de inmediato! Está lleno de recomendaciones que podrás poner en marcha igualmente y adaptarlas a tu ritmo de vida. 


Lo importante es que las rutinas y hábitos que adoptes en tu vida, los lleves a cabo conscientemente y en coherencia con tus valores y principios, para mejorar cada día un poquito más que el anterior.


Para ello es muy importante que hagas un inventario de los hábitos de tu día a día, para poner el foco en lo que haces de modo automático y lo que haces con pleno conocimiento de causa y que sabes que te suma. Pregúntate: ¿Qué quieres conseguir? ¿Cuáles de las rutinas que llevo a cabo no me aportan? ¿Cuál es esa rutina que quieres incorporar en tu día a día que sientes que te llenaria y beneficiaria? Ya no eres la misma persona que empezó este año, mes o hasta semana. Este es un buen punto de partida para revisar tu día a día y desechar lo que ya no te sirve para dejar espacio a lo bueno que está por venir.


Una vez has adquirido claridad y perspectiva en dónde te encuentras, es momento de escoger un primer hábito o rutina que quieras implementar. Esta fase puede ser abrumadora, pero recuerda: Roma no se construyó en un día, y ahora puedes establecer un plan de acción (con fechas incluidas) para ir adquiriendo este hábito de forma paulatina. Este plan de acción debe comprender los objetivos que queramos conseguir divididos en pequeños pasos que nos permitan avanzar sin prisa pero sin pausa hasta nuestra meta. Aquí es muy importante practicar el amor y la compasión por uno mismo, porqué aunque se conoce que un hábito tarda al menos 21 días en convertirse en automático, la verdad es que recientes estudios han apuntado que muchas veces adquirir esta rutina implica más de 60 días, en función de lo que queramos conseguir. Quiero compartir contigo un concepto extraído del  "El club de las 5 de la mañana" que ilustra las 3 fases por las que pasamos cuando implementamos un hábito, que son las siguientes: 


  • Fase 1: Destrucción: destruimos viejas maneras de actuar para reemplazarlas por otras nuevas, que es cuando nos cuesta más empezar con el hábito nuevo porque estamos arrancando.

  • Fase 2: Implementación: se produce una renovación y reordenación interiores, y se puede experimentar caos, frustración, estrés y confusión debido al choque entre viejas y nuevas maneras de actuar. Querrás abandonar el nuevo hábito más que nunca y anhelarás "volver al pasado", pero esto es síntoma de qué todo va muy bien. En esta fase cada vez las cosas serán más sencillas.

  • Fase 3: Integración: el hábito trabajado se integra a nivel mental, emocional, físico y espiritual, y se convierte en tu nueva normalidad. De hecho, es más difícil para ti no llevar a cabo el hábito que hacerlo. En esta fase automatizamos la rutina.

Cuando estés implementando un nuevo hábito en tu vida, te ayudará mucho tener este esquema en mente (sobretodo en la fase 2) y tener al lado personas que sepan de tus objetivos y en quienes apoyarse en el camino.


El único momento que tenemos es el AHORA, y es perfecto para empezar a ser y hacer lo que siempre has querido hacer. La vida es expansión contínua, y la felicidad se encuentra en ese avance contínuo que nos hace crecer y mejorar con el tiempo. Puede que pienses que este paso que vas a dar es un paso muy pequeño y que no va a marcar ninguna diferencia, pero te garantizo que paso a paso, se crean caminos que ni siquiera hubieras soñado andar. Y cuando mires atrás, no sólo te darás cuenta de todo lo lejos que has llegado, sino que habrás abierto la vía a que muchas personas puedan cumplir sus sueños sólo con tu ejemplo 😊.


A por un 2021 en tus propios términos 💪

¿Quieres dar el siguiente paso en tu crecimiento personal y espiritual en una comunidad de almas que vibran como tú?

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