La inteligencia de tu intuición


El corazón tiene su propio sistema nervioso independiente del cerebro, que envía más información al cerebro de la que recibe, y que afecta al pensamiento. Cuando entramos en Coherencia Cardíaca, somos capaces de conectar más profundamente con la información intuitiva que reside en nuestro corazón.

 

La intuición se define como la capacidad de conocer y comprender una situación al instante de un modo claro sin que intervenga la razón o la lógica. Es esa voz interior que en microsegundos guía nuestras decisiones cotidianas, y se puede considerar como un tipo de inteligencia que nos permite tomar decisiones más acertadas en base a nuestras experiencias previas, esencia y valores.

 

Este tema es sin duda fascinante y muy estudiado por la ciencia, y de hecho el propio Albert Einstein reconocía que la única cosa realmente válidos era la intuición, y en sus propias palabras, “la mente intuitiva es un don sagrado y la mente racional es un sirviente fiel”. O como Isaac Asimov compartió “dudo que algún día un ordenador o robot logre igualar la intuición del intelecto humano”. Tan fascinante es este tema que hace 40 años (sobre el año 1970) hasta se creó el Centro de estudios de Intuición Aplicada (Center for Applied Intuition, CAI), que se dedica a investigar sobre los mecanismos de la intuición y cómo practicarla.

 

Muchas veces describimos la intuición como “corazonadas”, y aquí la sabiduría popular (que pocas veces se equivoca) empezó a apuntar sobre el papel fundamental del corazón en su ubicación. Por la bidireccionalidad de comunicación entre cerebro y corazón, cuando ambos funcionan a la par se coordina emoción y pensamiento y obtenemos una visión o percepción más amplia de cualquier situación, abriéndose todas las posibilidades que existen en ese momento para nosotros. 


Todos tenemos intuición, y aunque algunas personas la pueden tener más desarrollada que otras, todos podemos entrenarla y mejorarla con la práctica. La clave fundamental para conectar con la intuición es sentirla más que pensarla, y nos ayudará cualquier tipo de actividad que nos permita liberar la mente, como la meditación o el disfrute de actividades creativas que nos den placer. Con ello alcanzamos un estado de calma profunda que nos permite ser más receptivos a nuestro mundo interior donde residen todas las respuestas, como compartió Daniel Goleman, padre de la Inteligencia Emocional.


En estos tiempos en los cuales las estructuras que hace tiempo que no funcionan empiezan por fin a caerse por doquier, es momento de mirar la realidad con otras gafas, desde otra perspectiva. ¿Puede que por fin esta sea la ocasión de empezar de nuevo y hacer las cosas mejor? ¿Estamos a las puertas del resurgir de una nueva humanidad? Y es que estamos empezando a comprobar por nosotros mismos que, si lo que vivimos no está alineado con nuestros anhelos, nuestra esencia más profunda, nuestra misión y visión, nuestra llama interna... en definitiva, con nuestro corazón, no logramos sentirnos plenos y encontrar nuestro lugar en el mundo.


Si lo que vemos fuera de nosotros es un reflejo de lo que existe en nuestro interior, el único modo de cambiar un mundo que no nos gusta es cambiarnos a nosotros mismos primero y difundir desde nuestro centro las virtudes del corazón.


Cerramos este maravilloso capítulo con una frase de Steve Jobs que no podía ser más acertada, y que reza así…


“Ten el coraje de seguir tu corazón e intuición. 

Ellos saben de alguna manera lo que realmente quieres ser. 

Todo lo demás es secundario”.


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A por un 2021 en tus propios términos 💪

¿Quieres dar el siguiente paso en tu crecimiento personal y espiritual en una comunidad de almas que vibran como tú?

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